Viuda española de 47 años aun se sentía mujer y empezó a coquetear con chavales (a los que llevaba viendo toda la semana sin camiseta, estos chicos no se cortan un cacho) cuando entraba a hacerles la habitación del hotel. A cambio de que hiciera la vista gorda de todo el ajetreo que se veía en las habitaciones estos chicos hicieron realidad su sueño, follarse a dos jóvenes y saciar la impresionante hambre de pollas que tenía desde que se quedó viuda.