Como es mi mujer, es que ni estando de vacaciones pierde las ganas de hacerme un cornudo. Durante esta Semana Santa estuvimos en la República Dominicana, excelentes playas, buen sol y sobre todo UNOS NEGROS DE POLLAS GRANDES que a María la volvían loca. Como el camarero del hotel, un chulazo dominicano que mojaba las bragas a María...