Mi madre es una multiorgasmica reconocida, llevaba todo el día dando síntomas de que se había quedado con ganas de más. Por eso y mientras hacía la cena decidí esconder una camara en la cocina y mandé a Kiko a que la diera un poco de pié para ver cómo reaccionaba. Habiamos prometido follar siempre las dos juntas, pero es que con esta madre que tengo te puedes esperar cualquier cosa… y vaya si cayó!!. Fue un par de sobeteos de Kiko en el culo que mi madre pensando que nadie la grababa y no tardó en ponerse de rodilla y comenzar a comerle la polla a el que se supone que iba a ser nuestro chico.